Opinión

Henry Ventura: Hermano de la vida y de la política

Yo me sentí muy feliz y orgulloso por esa designación, como un padre cuando un hijo brilla por luz propia, tal como Henry.


La primera vez que hablé con Henry fue el 31 de julio del año 2001. Recuerdo la fecha porque fue al día siguiente de haber sido electo gobernador.

El Comandante de la Guarnición Militar de Falcón el Contra Almirante Camejo Arenas me había llamado para solicitar mi intervención en Yaracal donde nuestra gente del MVR encabezados por Carlos Rolinsson, habían trancado la Morón-Coro y mantenían una batalla campal contra los efectivos del Plan República y con los adecos que resguardaban la Junta Electoral Municipal.

De inmediato llame a Rolinsson quien exaltado me contó la situación de la Alcaldía del Municipio Cacique Manaure y la convicción de que le estaban robando la victoria.

Le pedí mantener la protesta pero sin caer en la violencia, y en un momento me dijo “le voy a pasar al compatriota Dr. Henry Ventura”.

Escuche una voz ronca, difónica, como la de quien ha gritado mucho y me dice: “gobernador no nos vamos a dejar robar la alcaldía. Aquí nos vamos a quedar hasta que se revisen todas las actas”.

Le dije lo mismo que a Carlos y corté la llamada. No sabía con quién había hablado pero semanas después me enteré. Por cierto que al final nos robaron la alcaldía porque los esfuerzos los centramos en que no nos hicieran lo mismo con la alcaldía de Coro.

El Dr. Henry Ventura graduado en la Universidad de Carabobo, dirigente estudiantil y militante de JPCV, había hecho la rural en el ambulatorio de Yaracal entre los años 1997 y 1998.

Durante ese tiempo entabló una amistad que se mantuvo hasta su último día con su compadre Carlos Rolinsson. Juntos trabajaron con el equipo del MVR en la campaña del comandante Chávez.

En 1999 se va a La Morita estado Aragua, a ejercer la medicina junto a su amigo el Dr Javier García manteniendo la relación política con la dirigencia de Yaracal.

Ese mismo año, Henry contrae nupcias con quien se convertiría en su compañera y aliada para toda la vida, la compatriota Neida Querales activista revolucionaria en el municipio y viaja los fines de semana para incorporarse a la campaña para las elecciones de la ANC y las megaelecciones del 30 de julio del 2000.

Después del 14 de agosto de ese año, cuando comencé a hacer los primeros nombramientos, designé al eminente y siempre recordado Dr. Secundino Urbina como Secretario de Salud, y al admirado Dr. Pedro de Armas, quien luego fue viceministro, como Director del Hospital Universitario de Coro.

Me sentía orgulloso de contar en mi gabinete con estos dos venerables y humanistas profesionales de la medicina. El Dr. Secundino, nombró como segundo a bordo al Dr. Carlos Delgado, a quien yo no conocía ni tenía referencias políticas.

Paralelamente, por recomendaciones de Rolinsson y el equipo político de la costa oriental, nombré al Dr. Henry Ventura director del Hospital de Tucacas.

A mediados de marzo del 2001, el sindicato de salud que dirigía Luís Miquilena Dovale me informó que quien ejercía el liderazgo de mando de casi todo en la secretaria de salud era el Dr. Delgado, abusando de la confianza que le había dado el Dr. Secundino Urbina.

Ordené una investigación que confirmó la información. Decidí sacarlo del cargo y le pedí al Dr. Urbina que lo sustituya. Sin embargo, al otro día me llega una comunicación firmada por el Dr. Urbina, el Dr. de Armas y el administrador donde me planteaban que si salía el Dr. Carlos Delgado se iban todos porque ellos eran un solo equipo.

No era poca cosa ese planteamiento, se trataba de dos de los máximos referentes de la salud del estado y el desmontaje de la jefatura de la Secretaría de Salud y del Hospital.

A penas tenía algo más de seis meses en el cargo pero sabía que no podía aceptar esa exigencia que ponía en entredicho mi autoridad, así que acepté las renuncias y de golpe me quedé sin dirección en la Secretaria de Salud y sin tener a quién apelar para reemplazarlos pues en ese entonces eran escasos lo médicos en la izquierda falconiana.

Hablé con el Dr. William Robertis pero se excusó por sus compromisos en las clínicas privadas. Fue entonces cuando Carlos Rolinsson me propuso a Henry para cualquiera de los cargos vacantes.

Lo llamé, conversamos y sin esperar mucho le pedí que asumiera la secretaría de salud regional, noté su sorpresa y algo de nerviosismo pero de inmediato me dijo que sí, que contara con él incondicionalmente.

Al día siguiente que era domingo lo anuncié en mi programa Aló Gobernador como el nuevo Secretario de Salud y a José Luis (Pepe) Iglesias como segundo a bordo.

Henry era una persona apasionada en lo que hacía y así asumió su nueva responsabilidad. No tenía experiencia pero tenía unas ganas inmensas de aprender, de hacerlo bien, además era muy sensible, inteligente, intuitivo, con una capacidad innata para las relaciones sociales, con talento político y una particular habilidad para sortear las dificultades.

Pronto crecieron los desafíos y llegaron los avances en la red de salud del estado.

Como me lo escribió Henry por whatsApp hace unos siete meses quizás motivado por el recorrido que hizo por todo el estado en la campaña para diputado, cito:

“Nosotros en nuestro gobierno en Falcón, tú como gobernador: Erradicamos el sarampión, la encefalitis equina, disminuimos a la mitad la mortalidad infantil y la mortalidad neonatal con seguimiento y control a las embarazadas, controlamos la epidemia del dengue con la campaña Al enemigo Ni Agua, inauguramos la Unidad Cardivascular, pusimos en marcha la Misión Barrio Adentro, con más de 400 médicos cubanos, 208 consultorios populares, 19 CDI, 19 CRI, y un Centro de Alta Tecnología, construimos más de 150 ambulatorios en todos los 25 municipios, mejoramos el hospital de Coro, creamos la red de defensores de la salud, la casa del diabético, asumimos la política preventiva más que curar enfermos, eso Montilla de lo que me acuerdo ahora. Hoy cuando recorro el estado me siento orgulloso de formar parte de la gestión del mejor gobierno de Falcón querido camarada, aunque poco quede de lo que hicimos”.

En efecto, cuando dejamos el gobierno en el 2008 el sistema de salud del estado había cambiado radicalmente. Por supuesto siguiendo lo lineamentos del comandante Chávez pero Henry fue el gran artífice de ello.

Luego fuimos a la AN en el 2011 junto a Andrés Eloy Méndez y Fernando Soto Rojas. Fueron tiempos de gran camaradería, de aprendizaje parlamentario, de apoyo, consultas y compartir todos los martes en el Circulo Militar las caimaneras de sóftbol entre diputados y diputadas promovidas por Diosdado.

Henry se destacó desde la primera sesión. Fue una experiencia agridulce. Nosotros, los tres diputados de Falcón, estábamos en la segunda fila de los curules cuando Julio Borges en medio de un reclamo manoteó amenazante cerca de la cara al comandante Soto Rojas presidente de la AN.

De manera instintiva salimos los tres corriendo a apoyar a nuestro viejo camarada y al unísono lo hicieron los diputados opositores. Se vaciaron las bancas como en el béisbol.

Henry con su fogosidad característica llega primero y, entre empujones, se inicia la trifulca y, en medio de la algarabía, Henry recibe un golpe neto en el mentón por parte de Alfonso Marquina. Fue una fuerte tángana pero finalmente se calmaron los ánimos.

Al poco rato llega Henry apesadumbrado y me dice que Cilia le había pasado por teléfono al vicepresidente Elias Jagua quien lo tildó de irresponsable, que iba a ser expulsado del partido y que debería renunciar a su curul. Sorprendido le dije que no se preocupara, que eso no podía pasar y que yo iba a hablar con Elías.

Salimos a los jardines del palacio y llamé a Elias quien afortunadamente me atendió. Le expliqué la situación y me respondió que lo que había pasado era muy grave, que el presidente Chávez estaba muy molesto pero que nos quedemos tranquilos que al final seguramente la cosa no iba pasar a mayores.

Luego en la noche Mario Silva en la Hojilla se encargó de desmontar la matriz de que éramos nosotros los que iniciamos la pelea pasando una y otra vez en cámara lenta el momento cuando Henry recibe el golpe en la cara lanzado por Marquina.

En menos de cinco horas Henry pasó de ser el agresor a héroe del chavismo y de ser un desconocido a uno de los diputados más populares de la bancada chavista. Con su natural simpatía, valentía, dedicación y vehementes intervenciones se ganó el aprecio y el respeto del resto de los diputados en particular de Diosdado quien le agarró un especial afecto.

En el 2014 el presidente Maduro lo llamó para ser ministro, cargo que desempeñó en entrega total aplicando el mismo método de trabajo con el que había gerenciado la secretaría de salud y se hizo acompañar por dos de los mejores integrantes de nuestro gabinete, Ulises Mora como director Nacional de Administración y José Luis Martínez como asesor.

Yo me sentí muy feliz y orgulloso por esa designación, como un padre cuando un hijo brilla por luz propia, tal como Henry me lo recordaba en otro mensaje de whatsApp a finales del año pasado cuando me escribía,

“Nosotros podemos escribir un libro de Gestión y escuela de gobierno de Montilla I y II. Yo Henry Ventura Moreno (secretario de salud), dirigente estudiantil de los años 90 en la Universidad de Carabobo, conocido como tira piedras, Comandante capucha, Médico Cirujano ingresa a la administración pública con la gestión de gobierno de Jesús Montilla, crecí, me formé, fue tanto el aprendizaje que fui ministro de Salud”.

Luego Henry asume otras responsabilidades como presidente de Farmapatria, rector de la Universidad Latinoamericana de medicina Salvador Allende, Secretario del Motor salud y en diciembre del año pasado resultó de nuevo electo diputado a la AN por el estado Falcón. En la campaña visitó casi todo el estado haciendo un gran esfuerzo físico y corriendo un alto riesgo en medio de la pandemia.

Este contacto con la base de partido lo afectó mucho al ver a tantos dirigentes históricos en condiciones socioeconómicas tan precarias. Después de cada acto me escribía para contarme lo que veía y recordar en cada municipio la gestión de nuestro gobierno en materia de salud.

A finales de diciembre me escribió el siguiente mensaje, cito: “Me dijo José Luis que venías en enero. Cuando vayas a Caracas quiero darte un fuerte abrazo personalmente. Te quiero mucho. Somos hermanos de la vida y la política”.

Pero el primero de mayo el destino nos dio una emboscada y Henry se fue sin avisar, nos dejó el corazón roto y un hondo vacío. Quedó, hermano mío, pendiente el abrazo personal; pero seguro estoy que tarde o temprano lo haremos donde te encuentras, en ese plano superior donde con el favor de Dios van los hombres buenos.

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Josmary Escalona

Periodista principalmente de la fuente política que también hace diarismo, entrevistas y trabajos especiales sobre temas que la población desea conocer.

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