Opinión

La Biblia y el significado de los sueños

Los sueños han sido una de las formas que Dios ha utilizado para comunicarse con el hombre a través de la historia.


Descubrir el significado de los sueños es un tema que llama la atención de muchas personas y más aún si consideran que el sueño contiene un mensaje de interés para sus vidas. ¿Todos los sueños y sus mensajes provienen de Dios? ¿Qué dice la Biblia al respecto?

Una gran parte del mensaje de Las Sagradas Escrituras fue revelado por Dios a través de sueños y visiones, por ejemplo: el libro de Daniel, Apocalipsis, las visiones dadas a Ezequiel (1:1; 8:3; 40:2; 43:3); y Pablo (2Cor.12:1) entre otros.

Otros personajes de la historia sagrada recibieron un mensaje oportuno de parte de Dios por medio de sueños, tal fue el caso de José (Gn.37:5,8,9), el Faraón de Egipto (Gn.41:8,15), Gedeón (Juec.7:13-15), y Nabucodonosor rey de Babilonia (Dn.2), por mencionar sólo algunos.

Los sueños han sido una de las formas que Dios ha utilizado para comunicarse con el hombre a través de la historia, “en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende. Por sueño, en visión nocturna, Cuando el sueño cae sobre los hombres, Cuando se adormecen sobre el lecho, Entonces revela al oído de los hombres, Y les señala su consejo” (Job.33:14-16).

El mensaje de Dios dado a través de un sueño puede ser directo y entendible (Gn.20:3; 31:11; 1R.3:5,15), en otras ocasiones el hombre pudiera no entenderlo, en otras simplemente lo olvida (Dn.2), pero en cualquiera de las anteriores circunstancias, si el mensaje es de vital importancia, Dios lo confirma repitiendo el sueño (Jer.23:28). El siempre cumplimiento de los sueños y las visiones, es un indicativo que Dios ha hablado (Dt.18:20,22).

Cuando Pilato debatía en su mente sobre la decisión que tomaría en cuanto a Jesús, Dios le habló a su esposa a través de sueños “Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: No tengas nada que ver con ese justo; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él” (Mt.27:19).

Este caso es muy sorprendente, pues nos muestra que Dios nos advierte de manera oportuna sobre los acontecimientos en pleno desarrollo o los que están en un futuro cercano, y además nos indica que Dios sigue teniendo el control de la historia de este mundo, y se comunica con aquellos hombres en cuyas manos está el tomar las decisiones más trascendentales, pues el desenlace final de los acontecimientos, pudiera cambiar el rumbo de dicha historia; la conversación entre Jesús y Pilato así lo confirma “Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte? Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba” (Jn.19:10,11).

En la antigüedad era costumbre que el rey tuviese vidente (2Sam.24:11); este personaje era el encargado de descifrar los sueños de la corte e indicaba al rey el camino a seguir en eventos futuros como por ejemplo, si debía ir o no a la guerra. Vidente fue el primer nombre que se le dio a los profetas (1Sam.9:9). No todo el que recibe un sueño de parte de Dios se convierte en profeta, pero  es profeta todo aquel que de manera constante recibe sueños y visiones de parte de Dios y además posee la facultad para interpretarlos.

Debemos tener mucho cuidado a la hora de discernir si el mensaje del sueño proviene de Dios, porque la mayoría de las veces, los sueños son el resultado de nuestros pensamientos, “Y les sucederá como el que tiene hambre y sueña, y le parece que come, pero cuando despierta, su estómago está vacío; o como el que tiene sed y sueña, y le parece que bebe, pero cuando despierta, se halla cansado y sediento” (Is.29:8).

Dios habla a través de sueños y visiones (Nm.12:6; 1Sam.28:6), parece algo sencillo de decir y explicar, pero la verdad es un asunto muy complejo. Las personas siempre han sentido la curiosidad de poder descifrar el significado de los sueños y además conocer el futuro; en esta incertidumbre es muy fácil para muchos tomar el camino equivocado y terminan consultando falsos profetas trayendo desgracias sobre sus vidas (1Sam.28:15; Lev.19:31; 20:27; Dt.18:10-12,14).

El sabio Salomón nos dice que los muchos sueños no son confiables (Ecl.5:7); pues algunos utilizan los sueños para manipular o engañar a otros, “Yo he oído lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre, diciendo: Soñé, soñé. ¿Hasta cuándo estará esto en el corazón de los profetas que profetizan mentira, y que profetizan el engaño de su corazón? (Jer.23:25,26). Cuando el sueño proviene de Dios se podrá reconocer (Gn.28:16), cada sueño de Dios cuenta con un significado (Gn.41:11,25), y si por alguna razón no lo entendemos en el momento, Dios enviará a alguien entendido en sueños y visiones que nos ayudará a comprenderlo (2Cron.26:5; Dn.4:7). Los verdaderos hijos de Dios siempre podrán reconocer la voz de su Señor (Jn.10:4).

Si bien es cierto que Dios puede hablarle por sueño a cualquier persona, no todos están en la capacidad de recibirlo y mucho menos comprenderlo (Dt.13.3,5; Jer.23:32; 29:8; Zac.10:2); para los malos es casi un imposible recibir un mensaje en sueño por parte de Dios, ya que no tienen a Dios en sus pensamientos, “El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; No hay Dios en ninguno de sus pensamientos” (Sal.10:4).

Un sueño puede contener visiones, pero las visiones no incluyen sueños, (Dn.2:28; 4:9; 7:1,15). Las visiones pueden llegar a confundirse con imaginaciones y los sueños con los pensamientos (Job.4:13; Dn.4:5). Los sueños ocurren regularmente por las noches, las visiones pueden suceder a cualquier hora del día (Gn.46:2; Dn.7:7). El significado y las interpretaciones de los sueños se basan en sucesos tangibles y concretos, nunca abstractos (Dn.7:16,17).

Dios nunca cambiará el mensaje ya establecido en su Palabra, es decir, el mensaje de un sueño no reemplazará lo que ya está escrito en Las Sagradas Escrituras; por lo tanto, la contradicción de un sueño con su Palabra acarrea serias consecuencias (1R.13:18,20,26,29).

En resumen, Dios puede hablarnos a través de un sueño, pero no será ésta la única manera de hacerlo; Dios hablará a través de un sueño para cubrir alguna necesidad física que nos embargue, para ayudarnos en la toma de alguna decisión que nos agobie, cuando en nuestra lucha espiritual nos presente una salida y cuando nos advierta sobre algún evento futuro trascendental. Por tal motivo o razón, no todo sueño proviene de Dios, ni todos cuentan con un mensaje o significado.

Antes del fin de la historia de este mundo, Los ancianos soñarán sueños y los jóvenes verán visiones (Joel.2:28; Hech.2:17); es por esta razón que el apóstol nos insta a la renovación de nuestra mente, “y renovaos en el espíritu de vuestra mente” (Ef.4:23); y a la santificación de nuestros pensamientos “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Fil.4:7); (Rom.6:22; 1Tes.4:7). Una mente renovada produce pensamientos santificados, entonces será más fácil recibir el mensaje de Dios.

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