Especiales

Conflicto palestino-israelí puede tener repercusiones marítimas y energéticas

De acuerdo con el profesor de Derecho Marítimo en la Udefa, Edgar Lugo Molina, una guerra entre Israel y Palestina puede desencadenar el cierre del Canal de Suez o la reducción de la producción de petróleo.


A juicio del abogado Edgar Lugo Molina, el conflicto entre Israel y Palestina es la consecuencia de una serie de eventos que se han suscitando a lo largo de los años y que han desatado una gran escalada de violencia.

Entre ellos, mencionó el Día de Jerusalén en Israel, el pasado 10 de mayo, para conmemorar la Guerra de los Seis Días, a raíz de la cual Israel anexó territorio de Egipto, Cisjordania y Jerusalén oriental, además de los Altos del Golán y parte de la península de Sinaí, lo cual permitió que Israel expandiera su territorio y lograra lo que ellos denominaron una Jerusalén unificada, aunque vale señalar que dentro de este espacio hay tanto musulmanes como judíos y cristianos.

“Esta celebración generó enfrentamientos entre musulmanes e israelíes ortodoxos que dejaron heridos y ameritó la intervención de la policía, hecho que incluso provocó el desalojo de una plaza que era muy concurrida dentro de Jerusalén Oriental por musulmanes; además del desalojo de la Mezquita Al-Aqsa, que en la actualidad es controlada por una fundación islámica conocida como El Waqf, fundada por Jordania y al no poder tener acceso a ella, muchos musulmanes han encontrado en las protestas su forma de drenar esa molestia”, expuso.

Edgar Lugo Molina: El abogado espera que prevalezca la sensatez y “se tomen las decisiones correctas” para reducir la escalada de violencia entre Palestina e Israel. Foto/ Cortesía

Por otro lado, el además profesor de Derecho Marítimo en la Universidad de Falcón (Udefa), destacó la batalla legal en Sheikh Jarrah, una zona ubicada dentro de Jerusalén oriental, en la cual utilizando una legislación de los años ’70 se busca desalojar de sus viviendas a una serie de familias musulmanas para posteriormente establecer asentamientos israelíes.

“Esto ha provocado un gran descontento en la comunidad musulmana que ha desencadenado en la participación de Hamás —movimiento que asegura reivindica la creación de un estado islámico en la Palestina histórica y que es considerado como terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea— y en los ataques hacia la ciudad de Jerusalén con el lanzamiento de cohetes, atacando directamente a lo que sería Israel, los cuales han sido contrarrestados por la denominada Cúpula de Hierro, que es un sistema antimisiles israelí que se ha estado estructurando y construyendo desde hace varios años con la finalidad de enfrentar todos los riesgos aéreos, terrestres o marítimos que puedan afectar los intereses del pueblo israelí, logrando reducir entre un 85% y 90% el riesgo de ataques, aunque no es 100% infalible y por eso se han presentado fatalidades”, argumentó.

—¿Cuáles son las principales consecuencias de este conflicto?

—En primer lugar la violencia que ya se ha trasladado hasta la Franja de Gaza (a 51 kilómetros del suroeste de Israel y a 11 kilómetros del noreste de la península del Sinaí) y a espacios de Cisjordania, lo cual ha sido mencionado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como una guerra de gran escala que ya ha generado numerosas pérdidas humanas, además de los daños estructurales que han ocasionado los ataques de Hamás y las represalias directas de Israel contra los espacios musulmanes, edificios, ciudadanos e incluso blancos militares que de avanzar, podría desencadenar en el movimiento de tropas y de armamento, lo cual podría desestabilizar una zona que ha estado en paz durante bastante tiempo, afectando no solo a sus ciudadanos y pueblos vecinos, sino que puede tener repercusiones mucho más extensas, sobre todo con lo que tiene que ver con el transporte marítimo e incluso el mercado energético, ya que en caso de que se presente una guerra en la zona, esta pudiera derivar en el cierre del Canal de Suez (canal artificial navegable en Egipto que une el mar Mediterráneo con el golfo de Suez) o en la reducción de la producción de petróleo.

—¿Cree que es posible que las partes lleguen a un acuerdo?

—A través de la ONU, otros organismos y países se está buscando mediar para llegar a un acuerdo que permita establecer la paz en la zona, pero actualmente en razón de los hechos que se están suscitando ha sido un poco complicado. Incluso, Egipto, un antiguo rival de Israel, ha tratado de participar instando a un proceso de paz para garantiza de nuevo la seguridad en la zona, sin embargo, hasta los momentos ha sido infructuoso.

»Simplemente nos queda esperar a que las cabezas frías prevalezcan, a que se tomen las decisiones correctas y a buscar una forma en la que todas las partes puedan sentirse seguras y ganadoras o hasta cierto punto satisfechas y de esa manera lograr reducir la escalada de violencia que se está generando allí.


3 claves para entender el conflicto:

  1. El Día de Jerusalén. El destino de Jerusalén Oriental está en el corazón del conflicto palestino israelí, y ambas partes reclaman su derecho sobre ella.
  • Posible desalojo de familias palestinas. El fallo de un tribunal inferior este año que respaldaba el reclamo de los colonos judíos desató la ira de los palestinos.
  • Tensiones durante el Ramadán. Esta nueva oleada de violencia tiene lugar en los últimos días del mes sagrado musulmán del Ramadán.

Fuente: BBC News.

Etiquetas

Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar