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Guillermo Lasso es juramentado como presidente de Ecuador

Lasso, de 65 años, sustituye a Lenín Moreno, quien deja el poder tras cuatro años como presidente de un país agobiado por una aguda crisis económica y sanitaria, debido a la pandemia del coronavirus.


El empresario, banquero y político de centroderecha Guillermo Lasso juró este lunes como nuevo presidente de Ecuador, para los próximos cuatro años, en una ceremonia efectuada en la Asamblea Nacional (Parlamento), en Quito, a la que asistieron altas autoridades de varios países amigos.

La toma de juramento estuvo a cargo de la presidenta de la Asamblea Nacional, Guadalupe Llori, quien también le impuso la banda presidencial y la condecoración del Gran Collar de la Orden Nacional al Mérito, el máximo galardón del Estado ecuatoriano.

El rey Felipe VI de España, los presidentes de Brasil, Jair Bolsonaro; Haití, Jovenel Moise, y de República Dominicana, Luis Abinader, así como los cancilleres de Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Uruguay, Guatemala, Bolivia, Argentina y España y otras altas autoridades de varios países participaron en dicha ceremonia.

Lasso, de 65 años, sustituyó así a Lenín Moreno, quien deja el poder tras cuatro años como presidente de un país agobiado por una aguda crisis económica y sanitaria, debido a la pandemia del coronavirus.

Durante las gestiones de transición, Lasso solicitó a los Gobiernos China, Rusia y EE.UU. una ampliación de la dotación de las vacunas anticovid-19, al objeto de adquirir la mayor cantidad posible para cumplir con su ambicioso objetivo.

Vacunación y reactivación

El reto sanitario es para el nuevo mandatario condición sine qua non para la reactivación económica, según dijo tras su victoria electoral:

”La prioridad, y no solamente en el campo de salud y social sino en el campo económico, es vacunar a los ecuatorianos. Necesitamos que pierdan el miedo y salgan a las calles con seguridad y tranquilidad, y así poder reactivar la economía”, sentenció.

Privilegiando la salud, el empleo y la lucha contra la pobreza, está convencido que rescatará el país de sus miserias, entre ellas la de un fuerte endeudamiento nacional (70.000 millones).

La nación andina arrastra un abultado endeudamiento heredado del Ejecutivo de Rafael Correa y agudizado por la pandemia, y dispone de un ajustado presupuesto estatal.”

A pesar del esfuerzo en el último año y medio, donde se dio un proceso de reestructuración de la deuda y se trató de disminuir el déficit fiscal, todavía está por encima de los 7.000 millones de dólares”, aseguró a Efe el analista económico Fidel Márquez, prorrector de la Universidad ECOTEC de Guayaquil.

El experto calcula que el próximo Ejecutivo va a tener que buscar unos 3.000 millones de dólares “para poder cubrir las necesidades de financiamiento” este mismo año.

Tras los 7.500 millones del año pasado de varios multilaterales, Ecuador debe recibir aun del FMI 2.500 millones de dólares, si bien el nuevo equipo económico ya ha adelantado que deberá renegociar con esa entidad las condiciones pactadas al objeto de que sigan fluyendo los desembolsos sin aplicar medidas draconianas.

El jueves, el designado ministro de Finanzas, Simón Cueva, dijo en ese sentido que “hay que rediscutir ciertos aspectos del acuerdo con el FMI”, una entidad en la que él trabajó.

Apertura al mundo

La confianza internacional en el futuro Gobierno de Lasso le concede de momento algo de crédito, y si antes de los comicios el riesgo país se situaba cerca de los 1.200 puntos, este viernes cerró en 722.

Se trata de un respaldo a su declarada intención de apertura (“Más Ecuador en el mundo y más mundo en el Ecuador”), y su promesa de reducir de forma paulatina el impuesto de salida de divisas para estimular la inversión extranjera.

El mes pasado, el nuevo mandatario se entrevistó con el presidente colombiano Iván Duque, con quien abordó también el ingreso de Ecuador como miembro de pleno derecho en la Alianza del Pacífico, otra de sus estrategias de integración económica regional.

La Administración saliente también le deja la senda abierta para la negociación de un acuerdo comercial preferencial con EEUU, un pacto que aún tardará.

Escaso margen legislativo

Otros de los desafíos no menores que aguardan al político centroderechista serán traducir sus proyectos de ley en acuerdos legislativos, dada su escasa representación parlamentaria de doce escaños, de los 137 de la Asamblea Nacional, lo que le obligará a negociar permanentemente.

En paralelo, deberá complacer a sectores no tradicionales que le respaldaron en las urnas como indígenas, colectivos de mujeres, LGTBI, además de votantes que fueron a por el nulo, en un país que fue escenario de una profunda división social e ideológica en 2019.

La delincuencia organizada, la crisis carcelaria, la luchas contra corrupción y la independencia judicial, se añaden a la lista de cuestiones pendientes para el nuevo presidente en Ecuador.

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