Sucesos

Murió en un choque, pero familiares esperaban ‘revivirlo’

El entristecido padre, quien dijo ser cristiano evangélico, refirió que en el hospital no tenían que haberlo dado por muerto sino verificar bien la situación.


Ni autopsia ni sepelio. Nada de eso tenían planeado los familiares de Jaime Dayr Portilla Párraga, quien la noche del jueves 10 de junio se impactó con otro motorizado y falleció por el kilómetro 9 de la vía Quevedo-El Empalme, Ecuador.

Sin embargo, sus familiares estaban convencidos de que el joven corredor de moto no estaba muerto y esperaban a que ‘resucitara’ porque, según ellos, tenía signos vitales.

“Levántate como Lázaro resucitó de entre los muertos”, suplicaba Hamilton Portilla, padre del decesado, mientras veía el cuerpo de su hijo.

Invadido por la esperanza y la fe, el progenitor aseguraba que Jaime se movía y que le salían lágrimas. Por esto iban a esperar a que abriera sus ojos.

El hombre y su familia aguardaban el milagro de vida. Así como Lázaro, el personaje bíblico, fue levantado de entre los muertos, también querían ver a Jaime levantarse del ataúd.

Su madre, María Párraga, se arrodillaba, lloraba y clamaba a Dios para que le devuelva a su hijo y solo gritaba: “Señor, escúchame, devuélveme a mi hijo y prometo servirte por el resto de mi vida”.

El entristecido padre, quien dijo ser cristiano evangélico, refirió que en el hospital no tenían que haberlo dado por muerto sino verificar bien la situación.

Luego de haberse anunciado el deceso en el centro de salud, los agentes de la Comisión de Tránsito hicieron el levantamiento del cadáver y lo llevaron en una camioneta a la morgue del cantón Quevedo, en la provincia de Los Ríos.

No obstante, apenas llegaron los restos, deudos y amigos no esperaron el ingreso a la morgue y la autopsia, sino que inmediatamente embarcaron el cadáver en otra camioneta y se lo llevaron a su vivienda, en el sector El Pantano, parroquia San Cristóbal, donde lo hicieron chequear de un médico, quien supuestamente les afirmó que tenía pulso y que no había muerto.

En la casa de los padres del fallecido se levantó una capilla ardiente, incluso lo metieron en el ataúd para velarlo, pero nada de eso les hacía cambiar la idea de que estaba vivo.

Ayer lo cargaban de un lado a otro y, a pesar de que no lo querían recibir en ninguna casa asistencial, no perdían las esperanzas de poder hacer algo por el joven y en lo que menos pensaban era en sepultarlo.

Hasta el cierre de esta edición no se conocía si los familiares de Portilla ya se habían resignado a su muerte.

El choque

La noche del jueves 10, un grupo de motorizados se reunió como todas las semanas para poner a prueba las destrezas y los motores de sus vehículos.

En un video se puede observar el momento del impacto entre Jaime Portilla y otro motorizado. Se aprecia que uno de ellos intenta cruzar despacio, pero el otro que venía en sentido contrario rebasa un vehículo y se impacta de frente, por lo que volaron varios metros. Portilla murió y el otro se encuentra grave.

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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, a cargo de la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".

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