Opinión

Animales en la Biblia: el Gusano u Oruga

“Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte


El gusano en la Biblia es mencionado 17 veces, en algunos de estos pasajes se le relaciona con la muerte, “Igualmente yacerán ellos en el polvo, Y gusanos los cubrirán” (Job.21:26);

“Descendió al Seol tu soberbia, y el sonido de tus arpas; gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán” (Is.14:11). El gusano es uno de los animales más repugnantes, pero a la vez más impresionantes porque pueden experimentar la más sorprendente de las transformaciones, como es el caso de la oruga. 

     

La Biblia dice que somos gusanos.

“¿Cuánto menos el hombre, que es un gusano, y el hijo de hombre, también gusano?” (Job.25:6); “Más yo soy gusano y no hombre” (Sal.22:6); ante Dios no somos nada, el pecado nos ha llevado a cometer atrocidades, convirtiendo al ser humano en un ser insignificante, despreciable y repugnante. Pero aún para los más insignificantes, para los gusanos, ¡hay esperanza en Cristo Jesús! “No temas gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor” (Is.41:14).

     

Hace unos años me encontré con una historia que me llamó la atención y quisiera compartirla con ustedes, se titula:

“El sueño de un gusano”. “Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un grillo. -¿hacia dónde te diriges? Le preguntó. Sin dejar de caminar la oruga contestó: -tuve un sueño anoche; soñé que desde la cima de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo. Sorprendido el grillo dijo mientras su amigo se alejaba: -¡Debes estar loco! ¿cómo podrás llegar hasta aquel lugar? -¡Tú, una simple oruga! Una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.

Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus diminutos pies no dejaron de moverse. De pronto se oyó la voz de un escarabajo: -¿Hacia dónde te diriges con tanto empeño? Sudando el gusanito, le contestó jadeante: -tuve un sueño y deseo realizarlo, subiré a esa montaña y desde ahí contemplaré todo nuestro mundo. El escarabajo no pudo evitar echarse a reír y con una carcajada luego le dijo: -Ni yo, con patas tan grande intentaría una aventura tan ambiciosa.

Quedando en el suelo tumbado de la risa mientras la oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros. Del mismo modo la araña, el topo y la rana, aconsejaron a nuestro amigo a desistir – ¡no lo lograrás jamás! – le dijeron. Pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir. Ya agotado y sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde acampar. Estaré mejor, fue lo último que dijo y luego murió. Todos los animales del valle por días fueron a contemplar sus restos.

Allí estaba lo que quedó del animal más loco del pueblo. Había construido su tumba como un monumento a la insensatez. Ahí estaba un duro refugio digno de un ser que murió por querer realizar un sueño inalcanzable. Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos.

De pronto… todos quedaron atónitos. Aquella caparazón dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y unas antenas que no podían ser los de la oruga que creían muerta. Pero poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas del color del arco iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: una esbelta y colorida mariposa. No hubo nada que decir, todos sabían lo que haría:

Se iría volando hasta la gran montaña y realizaría un sueño; el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir” (Cuento popular, recicladas.com.ar). ¿Moraleja? Dios tiene el poder de transformar nuestras vidas, no importando los defectos o pecados que tengamos. Hay personas que podrán ser tan malas que ni el Diablo las quiere en el infierno, pero Dios sí las quiere en el cielo y les dará una oportunidad de alcanzar la vida eterna. En el camino que lleva a la eternidad, muchos se burlarán, te querrán hacer desistir, pero en Jesús todo se puede lograr.  

El apóstol Pablo se consideraba el más insignificante de todos los apóstoles, no se destacaba por su físico, sus enemigos dijeron de él que su presencia corporal era débil, y su palabra menospreciable” (2Cor.10:10). La tradición lo describe como un hombre bajo, un tanto jorobado y de piernas encorvadas.

Parece haber sufrido de algún tipo de enfermedad crónica (2Cor.12:7-10; Gál.4:13); muchos creen que era una enfermedad relacionada con sus ojos, basando su conclusión en que generalmente dictaba sus cartas (2Tes.3:17), escribía con letra grande (Gál.6:11) y que los creyentes de Galacia estaban dispuestos a arrancarse los ojos para dárselos, si hubiese sido posible (Gál.4:15); este quizás haya sido su aguijón en la carne como él mismo lo llamó (2Cor.12:7). El apóstol se consideró así mismo como un abortivo (1Cor.15:8).

En conclusión, “sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte” (1Cor.1:27); demás está decirles que 14 libros de la Biblia, tienen la autoría de Pablo. Permite que Dios transforme tu vida. 

Jesús Martínez

Lcdo. en Teología, Magíster en Teología Pastroral.

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