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Sé comunicar y aposté a eso

 “Cuando te vas a otro país te dicen que debes estar dispuesto a empezar de cero, pero no creo en eso. Siempre empezamos desde la experiencia”, dice la periodista Adriana Pérez Gilson.


Reinventarse es parte de la vida. Eso cree la licenciada en Comunicación Social, locutora y conferencista Adriana Pérez Gilson. Ella también entiende que las mujeres tienen disposición para la reinvención, pues,  andamos cambiando el look.

Específicamente en su caso piensa que más que reinventarse lo que hizo fue capitalizar sus talentos de otra forma.

¿Qué esfuerzo requirió reinventarte o recapitalizar tu talento?

—Eso que llaman reinvención no es más que verte a ti mismo desde otra perspectiva. En mi caso me quedé sin opciones «normales», así que me tocó apostar en lo que sabía hacer.  Siempre hay algo en lo que eres bueno y que otras personas pueden aprender de ti.

—¿Qué implicó la decisión de migrar a otro país? ¿Coraje?

Migrar a otro país es una apuesta en ti mismo. Y el cambio no es un enemigo, sino una oportunidad de transformación. Al menos esa es mi visión.

«Cuando te vas a otro país te dicen que debes estar dispuesto a empezar de cero, pero no creo en eso. Ni cuando nacemos empezamos de cero porque ya vienes con todo tu sistema completo. Siempre empezamos desde la experiencia.

«Cualquier decisión requiere coraje. Creo que toda decisión asumida con sus todas sus posibles consecuencias incluidas es un  acto de valentía. Incluso irte de una ciudad a otra a estudiar (como fue mi caso) requiere coraje. Atreverse requiere coraje. No creo que sea algo que solo se activa al irte a otro país. Asumir la responsabilidad de ser tú mismo, de mantenerte integro, todo eso demanda coraje. Estudiar, casarte, divorciarte, todo es coraje.

«Irme a otro país no demandó una valentía adicional pero sí mucha fe y mucho optimismo porque no es fácil, ¿pero qué en la vida es realmente fácil?

Oportunidad, de una sola vez

En mi caso, confiesa la comunicadora, se trató de aprovechar una oportunidad de esas que solo se presentan una vez en la vida.La decisión no fue tan compleja.Asumir todo lo que viene después, es el verdadero joropo. Eso del duelo migratorio es real y doloroso:

“Yo sabía que amaba mi país pero no sabía cuánto. Y es que extrañas hasta el sabor del agua. Por eso, el coraje no es tomar la decisión, sino asumir todo lo que se viene después de ella”.

—¿Cuándo, cómo, descubriste tu facilidad para la oratoria?

Eso se lo debo a Dios que no solo me dio el talento, sino la oportunidad de descubrirlo a temprana edad. A Julio Morillo, un coriano noble y visionario que creóLa Radio la hacen los niños”  allá en Radio Guadalupanaque formó a unos cuantospara lo grande y lo hermoso,  y a mis profesores en el Madre Mazzarello, especialmente al profesor Moisés Chirinos. Luego a mi tía Elaiza Gilson que armó la cátedra“Falcón es Patrimonio”.Todos esos espacios forjaron en míuna temprana vocación por la comunicación que se convirtió en mi forma de ganarme la vida.

«No soy más que una coriana afortunada por  haber tenido tantos corianos que me inspiraron.

El poder de saber comunicar

EMPRENDEDORA: Acá en esa gráfica en una presentación del “Máster en Conferencista”, en Santiago de Chile.

Adriana anima a no subestimar lo que una buena comunicación puede hacer por ti. “Al final no se trata de cuánto sabes, sino qué tan eficiente y asertivo eres en comunicar lo que sabes.Todo lo que eres, lo que sabes, lo que puedes aportar esuna evidencia colectiva cuando lo puedes comunicar.Lo bueno es que tu oratoria mejora con los años”.

PERFIL

  • Comunicadora social (URBE, Zulia)
  • Locutora ( Unefm)
  • conferencista
  • Entrenadora de habilidades comunicativas

“Asumir la responsabilidad de ser tú mismo, de mantenerte integro, todo eso demanda coraje. Estudiar, casarte, divorciarte, todo es coraje”.

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