Emprendimiento

La resiliencia, clave de un emprendedor exitoso

En algún momento te enfrentarás a un dilema difícil de responder, un cliente mal humorado o incluso a una quiebra. Esto será un fracaso y allí es donde se mide a un emprendedor, opina Heber Bravo.


Ser un emprendedor exitoso no solo es producto del trabajo duro o de ser el mejor en tu área, negociando o vendiendo. Ser un emprendedor exitoso es el resultado de contar con habilidades y características que te hacen diferente al resto.

La resiliencia es una de ellas pues esta habilidad, por más psicológica que parezca, puede hacer la diferencia entre ser exitoso y quedarte en el camino. Si quieres triunfar como emprendedor debes de ser resiliente, y si quieres ser resiliente, debes de leer esto. Aquí te contaremos cómo puedes desarrollar esta habilidad clave.

¿Qué es la resiliencia?

Descrita de forma profesional, la resiliencia es la capacidad para superar situaciones de mucho estrés y adversidad emocional y usarlas para crecer. Se distingue de otras habilidades, ya que su objetivo es que te vuelvas más fuerte como el ave fénix.

En otras palabras, la resiliencia es la capacidad de caerte, ser aplastado por una estampida de bisontes y seguir andando, no como si nada, pero sí más fuerte e inteligente. La resiliencia no es huir a la adversidad ni escapar de ella, es aprender que puede ser una gran maestra.

¿Por qué los emprendedores deben ser resilientes?

Como emprendedores, debes saber que nos enfrentaremos a situaciones adversas y muy desalentadoras todo el tiempo. El fracaso muchas veces será parte de tu día a día, se volverá tu pan y lo cenarás, pues en algún momento te tocará levantarte del polvo.

En algún momento de tu vida te enfrentarás a un dilema difícil de responder, un cliente mal humorado o incluso a una quiebra. Esto será un fracaso y allí es donde se mide a un emprendedor, pues un buen emprendedor sabe salir adelante. El frasco no es derrota, es oportunidad.

La resiliencia te permite, en primer lugar, aceptar dicha derrota o fracaso sabiendo que esta es parte natural de emprender. Te ayuda a entender cómo es que llegaste a este punto, así como te permite aprender. Te caes, te levantes y ahora andas con mucha mayor seguridad y cuidado.

¿Cómo ser más resiliente?

Quizás esta sea la pregunta del millón y es lógico que en algún momento te cuestiones cómo lograrlo, dada su importancia. Aunque no existe una fórmula mágica, sí hay trucos que podrían llegar a ayudarte para tener éxito en desarrollar esta habilidad. Así que, es mejor que sigas leyendo.

– Tener un apoyo. Cuando te caes, es probable que sientas que no te puedes levantar, que te encuentres sin energías y ánimos. Allí es donde un apoyo puede volverse tu mejor aliado pues nunca viene mail una mano que te diga: Vamos, debemos seguir adelante.

Tener un apoyo puede hacer la diferencia entre continuar en el camino o dejarte vencer por las circunstancias. Este apoyo puede traducirse en muchas formas, por ejemplo, tu pareja o tu familia pueden ser un gran apoyo. El consejo de administración de la empresa, tus amigos, aliados o asesores también pueden ayudarte.

– Aprende a interpretar los hechos. Una crisis es una crisis, no hay forma de cambiar su naturaleza, es lo que es, lo que sí podemos cambiar es la forma en la que reaccionamos. Las crisis y los problemas son normales, pasan todo el tiempo, aunque depende de nosotros cómo verlas.

Para ser más resiliente debes aprender que las crisis existen, son naturales y forman parte de nuestro día a día. Lo que debes entender son los hechos, es decir, qué te ha llevado allí y cómo es que puedes reaccionar ante dicha adversidad. Las crisis suceden, pero eres tú quien decide cómo van a afectarte.

– Entiende que no puedes controlarlo todo. Es normal querer controlarlo todo, sobre todo como emprendedores, pues el control es parte natural de una empresa. Las crisis no están bajo nuestro control, suceden y ya, las caídas lo mismo, no son nuestra responsabilidad.

Lo que sí depende de nosotros es la forma en la que respondemos a ello, por lo que debes aprender qué puedes controlar y qué no. Lograr dicha distinción nos ayudará a sobrevivir a un mundo hostil y a reducir nuestra incertidumbre. Solo nos preocuparemos por lo que podemos controlar.

– Acepta los cambios. Una crisis puede llevarnos a un cambio, que no necesariamente será malo dependiendo de la forma en cómo lo veamos. Por ejemplo, las crisis han hecho que un sinfín de empresas se reinventen, logrando así crecer más de lo que normalmente crecían.

– Introspección. No puedes explotar tu resiliencia y crecer si no te conoces a ti mismo y no sabes cómo es que una crisis, una situación adversa o un cambio pueden afectarte. Existen personas que son más sensibles que otras, mientras que hay personas que el cambio puede aterrarles.

Conocerte no es fácil, ya que este proceso no suele limitarse solo a tu yo emprendedor, sino también a tu yo personal.


Heber Bravo:

Experto en creación de franquicias y CEO de Deli Tutti.

Etiquetas

Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar