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Hay que promover la lactancia de una manera natural

Las pediatras Miriam Oduber, Evelinda Nava y Hanny Sánchez coinciden en la necesidad de vencer los mitos que rodean a la lactancia materna, partiendo por la vacunación anticovid y que al mismo tiempo se implemente una normativa en los hospitales que garantice el contacto piel a piel entre madre e hijo al momento de su nacimiento para facilitar la lactancia y hacer del momento una experiencia placentera.


Científicamente se ha comprobado que la leche materna es el mejor alimento para los bebés. De aquí la importancia de seguir promoviendo la lactancia, ya que de acuerdo con la pediatra neonatologo Miriam Oduber Camacho, miembro además de la Comisión de Lactancia de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría (SVPP) Filial Falcón, el niño recibe los nutrientes necesarios para su crecimiento sano, ya que contiene todos los componentes de macro y micronutrientes; es rica en inmunoglobulinas que lo protegen contra infecciones disminuyendo así el riesgo de morbimortalidad en etapas tempranas de la vida, de alergias y de malnutrición tanto en déficit (desnutrición) como en exceso (obesidad).

Miriam Oduber: “La lactancia es lo ideal para una buena alimentación del recién nacido y los lactantes”.

Asimismo, la leche de la madre es de fácil digestión, previene diarreas, son niños más inteligentes a futuro y se previenen enfermedades cardiovasculares en el adulto, diabetes y algunos tipos de cáncer.

Beneficios para todos

Pero la lactancia no solamente ayuda a los niños. La doctora Oduber afirma que también tiene beneficios para la madre durante el post parto inmediato, ya que hay menos riesgo de sangrado uterino y de sufrir algún tipo de cáncer (de mamas o de ovarios) durante la etapa edad fértil. Igualmente, para la familia porque refuerza sus vínculos, es más amorosa, hay menos riesgo de violencia y contar con adultos y niños sanos beneficia, a su vez, a la sociedad y al Estado, ya que hay menos gastos en los servicios de salud y al mismo tiempo, no se genera ningún daño al planeta.  

La pediatra puericultor y oncólogo pediatra, Evelinda Nava Prada, destaca que la lactancia materna tiene muchísimos beneficios tanto en lo psicoemocional como en el desarrollo del organismo, “del cerebro, del sistema inmunológico y del crecimiento del niño, además que es una alimentación de fácil acceso, no tenemos que ir a una farmacia para comprarla porque la tenemos con nosotras mismas y es de libre demanda, cada vez que el bebé necesite pues ahí está la mama para que pueda ser alimentado; tiene mucho más nutrientes que una fórmula y va a favorecer también la economía, porque no tienes que gastar dinero en comprar una alimentación artificial cuando tú la tienes las 24 horas del día”, argumentó la especialista también miembro de la SVPP Filial Falcón.

Evelinda Nava: “Debemos enseñar a nuestras mamás, a nuestros familiares, a nuestra comunidad, a que es lo mejor para nuestros bebés”.

—¿El contacto piel a piel con el bebé al momento de nacer favorece la lactancia?

—Por supuesto, el contacto de piel a piel inmediato e ininterrumpido con tu bebé al momento del nacimiento es muy importante, porque va a favorecer la lactancia materna y va a ser de ese momento una experiencia más placentera; el bebé va a adaptarse mejor a la vida extrauterina, a la gravedad, al inicio de la respiración, a los cambios en la regulación sanguínea y en la temperatura corporal.

»Además, va a ayudar a establecer un vínculo entre la mamá y el recién nacido, y este contacto de piel a piel debe durar hasta que el bebé logre lactarse, sus reflejos se verán estimulados y buscará el pezón hasta agarrar espontáneamente el pecho, eso es lo que buscamos, promover la lactancia a través de una forma natural, confortable; por eso la importancia de que al momento del nacimiento haya un personal adecuado prolactancia que pueda entrenar a la madre, porque el tema de la posición, de cómo colocar al bebé y como debe colocarse la mamá para facilitar la lactancia es importante; este periodo de adaptación debe ser supervisado siempre por alguien experto, de un profesional de la salud que vigile además cualquier anormalidad que pueda entorpecer este momento.

La lactancia y las vacunas anticovid

En tiempos de pandemia las especialistas, además, recomiendan la vacunación contra la COVID-19 porque es compatible con la lactancia materna, ya que de acuerdo con el Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, las vacunas anticovid basadas en el ARNm son seguras para la propia mujer, para la lactancia, así como para el bebé porque “no contienen microorganismos vivos, no tienen capacidad infectiva y como en las demás vacunas, no se ha demostrado nunca la presencia de componentes vacunales activos en la leche materna (con la excepción de la vacuna de la Fiebre Amarilla)”.

En este sentido, la institución recomienda no demorar la vacunación ni interrumpir la lactancia materna en mujeres que reciban las vacunas de RNAm, tomando en cuenta, además, que las mujeres lactantes en general no están incluidas en grupos de mayor riesgo de enfermedad grave por COVID-19 y la oportunidad de vacunación estaría igualada a la población general, teniendo prioridad las lactantes que tengan alto riesgo de exposición o alto riesgo de complicaciones.

La infectólogo pediatra Hanny Sánchez Bermúdez, también miembro de la SVPP Filial Falcón, asegura que la vacuna es eficaz para la prevención de la infección por el SARS-CoV-2 y las formas graves de esta, también en mujeres durante la gestación y la lactancia.

“Además, se cuenta con información que permite acometer la vacunación en estos periodos críticos con un importante grado de seguridad de que no causa daños en la madre, en el feto ni en el bebé lactante. Un beneficio añadido de la vacunación de la gestante y la madre que da el pecho a su bebé, es que una parte de los anticuerpos generados por la vacunación se transfieren al feto, a través de la placenta y al lactante, a través de la leche materna. No está determinado cuál es el grado y la duración de la protección conferida de esta forma, pero se entiende, en todo caso, un beneficio neto para el fruto de la gestación”, expuso la además especialista en Neuroeducación.

Si bien la salud de la madre es determinante para la lactancia y el bienestar de sus hijos, el Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría aclara que tanto la lactancia como la vacunación deben responder a una decisión de la madre, quien debe disponer de la mejor información posible de su equipo médico y especialistas de lactancia, al mismo tiempo que se deben evaluar individualmente las ventajas e inconvenientes de recibir la vacuna contra la COVID-19.

Cultura prolactancia

Si bien son muchos los beneficios y la lactancia materna no se ve afectada por la vacunación, aún existen mitos y creencias que la rodean, que pasan de generación a generación y que impiden que se logre en forma exitosa, pero “lo importante es que ante cualquier duda, la madre y la familia busquen apoyo con personal de salud y consejeros de lactancia”, exhorta la doctora Oduber, quien recuerda que este año el lema de la Semana de la Lactancia Materna es “Proteger la lactancia materna: una responsabilidad compartida”, ya que “esta responsabilidad es de la familia, comunidad, personal de salud y de los gobiernos”, recuerda.

Entre tanto, la además médico adjunto a la Unidad de Oncología Infantil del Hospital de Niños Jesús García Coello de Judibana, en el municipio Los Taques y presidenta de la fundación Caminos de Luz y Esperanza para niños con cáncer, Evelinda Nava, destaca que actualmente se está impulsando en los hospitales una cultura prolactancia, “de hecho, hay organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) que desde el año 1991 promueven la humanización de la asistencia del nacimiento y la lactancia, con el objetivo de animar a las mamás y a las maternidades a que tengan alguna normativa que incentive su práctica mediante la capacitación del personal para que se enseñe a las mamás a cómo deben lactar y al mismo tiempo, esos centros apliquen el alojamiento conjunto de mamá y recién nacidos, es decir, pasarle el bebé a la madre inmediatamente una vez que nazca si está en condiciones de recibirlo”.


MitosVerdades
Los primeros días del nacimiento ¡No tienes leche! Hay que darle formula láctea o solución glucosada.Al nacimiento, incluso antes, hay producción de calostro, volúmenes muy pequeños ricos en inmunoglobulinas importantes para las defensas del recién nacido, que aporta los requerimientos nutricionales para los primeros 3-5 días de vida; posteriormente, la leche se va modificando en volumen y composición hasta llegar a leche madura aproximadamente a los 10 días del nacimiento.
Amamantar duele, se rompen los pezones y eso es normal.  El dolor y lesiones en pezones no son normales, se producen por mal agarre del bebé al pecho. Para evitar esto, debe estar bien colocado frente al pecho materno y hacer un agarre de la mama que incluya parte de la areola, si solo succiona el pezón a la madre le dolerá, lo lesionará, el niño no hará un buen ordeño del pecho y quedará con hambre.
Tu leche no es suficiente, queda con hambre, debes dar tetero.  El niño al lactar regula el volumen de leche que necesita, hay que permitirle que vacíe bien una mama para que obtenga todos los componentes de la leche; al inicio es rica en agua, azúcares, proteínas y a medida que va succionando ingiere la fase de la leche rica en grasa que le permite quedar satisfecho. La lactancia es a libre demanda, cuando el bebé de muestras de tener hambre; alimentarse a la hora y media, a las dos a tres horas después es normal, poco a poco va regulando el horario de las tomas.
Toma mucha agua, guarapos, para que produzcas más leche.  La producción de leche depende da la frecuencia de las tomas y vaciado completo de las mamas, a mayor succión mayor producción de leche; al amamantar se liberan dos hormonas: la prolactina, que ayuda a producir leche y la oxitocina, que ayuda a la salida de la leche. La madre que lacta debe ingerir líquidos, agua con frecuencia para restituir las pérdidas de agua por la leche que produce.
La madre que lacta debe tener dieta estricta.  La dieta de la madre que lacta debe ser completa, balanceada, sana, no hay alimentos prohibidos en forma absoluta, sus necesidades de calorías al día aumentan a 2.300-2.400 calorías diarias, ya que producir leche y amamantar les genera muchas pérdidas de calorías y les da hambre. Solo deben evitar el consumo de refrescos o gaseosas que no nutren ni alcohol.
Lo vas a malcriar.  La lactancia fortalece el vínculo materno–filial dado por el contacto piel a piel, visual y auditivo que se establece durante el amamantamiento. Previene el abandono, el maltrato infantil, favorece el desarrollo cognitivo y emocional y a futuro serán niños, niñas, jóvenes y adultos más seguros emocionalmente.

Fuente: Dra. Miriam Oduber.


Recomendaciones:

  • Iniciar la lactancia materna en la primera hora de vida y mantenerla como único alimento hasta los seis meses de vida, y como complemento hasta los dos años. Es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludable.
  • La leche materna es el único alimento que necesita el bebé. Contiene todos los nutrientes para favorecer su crecimiento y desarrollo, aumenta las defensas contra las enfermedades y estrecha el vínculo de amor entre la madre y su hijo o hija.
  • Las mujeres que trabajan o estudian necesitan el apoyo de su pareja, familia y jefes, para continuar alimentando a su bebé con leche materna.
  • La mujer no es la única responsable de la lactancia materna, es importante saber que el éxito depende del apoyo constante de la pareja y familia.
  • Acudir a la Unidad de Salud más cercana para recibir consejería y preparación necesarias.

Fuente: OMS

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Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

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