ComunidadFalcónGenerales

Tomas de agua, fuentes de alivio y empleo en Colina

Los carrucheros del agua, por la dinámica de trabajo, son más precavidos a la hora de atravesar la intercomunal, pero para los poco habituados a buscar en esta toma y que a veces van acompañados de niños.


Jean Carlos Subero dejó el oficio de busetero para dedicarse a otro tipo de transporte: el de agua. Antes de arreciar la crisis en Venezuela, viajaba de Coro hacia Valencia o Maracaibo, y desde que bajó de la Encava, conduce una especie de carretilla hecha con el marco de una ventana, unos pedazos de tubos y ruedas que rescató del vertedero de basura. En ella carga varios cuñetes, tobos, bidones y pimpinas que en total suman 140 litros.
“Me gano la vida cargando agua”, afirma Subero quien ya es conocido en Sabana Larga, a tal punto de que tiene su clientela, lo que a su vez se traduce en tener una chamba, una fuente de ingreso con la cual mantener a los suyos. Hasta cinco viajes por cada cliente realiza para llenarles el tanque de 700 litros, recibiendo como contraprestación del servicio hasta 3 dólares ya sea en físico, su equivalente en bolívares o bien sea mediante el trueque con productos de la cesta básica o de primera necesidad.

CARRUCHEROS: Como Jean Carlos Subero, otros colinenses han encontrado en el transporte de agua una fuente de empleo. FOTO: CARLOS GARCÍA

Subero y otros dos carrucheros que viven de este oficio, madrugan para que les rinda el día y también para no exponerse al inclemente sol. No obstante, llegar de madrugada a la toma adyacente al hotel Sabana Larga, próximo al galpón del 2001, implica estar expuesto al hampa o a ser atropellados por los gandoleros y conductores que transitan por la Intercomunal Coro-La Vela y que se encuentran con tramos a oscuras por falta de alumbrado.

Los carrucheros del agua, por la dinámica de trabajo, son más precavidos a la hora de atravesar la intercomunal, pero para los poco habituados a buscar en esta toma y que a veces van acompañados de niños, el riesgo es latente aunque afortunadamente no hay registros recientes de fallecimientos o lesionados en esta arteria vial.

Falta de alumbrado aumenta riesgos

RIESGO: El oficio implica sus riesgo al cruzar la vía. FOTO: CARLOS GARCÍA


Tanto Jean Carlos Subero como Félix León, también carruchero, ha sido este último mes donde más trabajo han tenido debido a que una fugas en la tubería que han bajado la presión y traído consigo que el agua no llegue lo suficiente a los sectores más recónditos.

El agua sigue llegando una vez a la semana y quienes mejor suerte tienen son los que viven más próximos a las tuberías; del resto, tienen que comprar el agua a los conductores de cisternas que en el caso de los tanques de 700 litros cobran hasta 7 dólares, casi el doble de los que cobran los carrucheros. Mientras tanto, siguen los colinenses soñando con recibir agua potable por tubería de manera más recurrente.


Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar