A ti, Guillermo, hombre de palabras lentas,arquitecto del tiempo en esta tierra sin árboles,donde el sol funde los días en el asfaltoy el viento del cardón escribe su epopeya en la arena.
Llegaste con la canción necesaria en los oídos,con Ali Primera gritando en la sangre,y te hiciste de este puerto de marineros cansados,de esta ciudad que nació del petróleo y la esperanza.
Aquí, donde el horizonte es una línea recta y honesta,tú te hiciste escriba de lo invisible,coleccionaste los atardeceres sobre el muelle,las historias de los pescadores con redes vacías,los nombres de las calles antes de que tuvieran nombres.
Yo, muchacho con sueños de justicia,te encontré en las reuniones donde se forjaba el futuro,y tu voz era un mapa antiguo que nos orientaba:hablabas de la lucha como se habla del pan,con las manos abiertas y la memoria clara.
Después, en el cabildo, ratificamos una y otra vezlo que el pueblo ya sabía:que no eras el cronista, eras la crónica viva,el hombre que guardaba en sus ojosel primer farol que se encendió en la noche paraguanera.
Hoy no digo adiós, digo hasta luego,porque los hombres como tú no se van,se transforman en paisaje.Te fundes ahora con el génesis de Punto Fijo:serás el viento que cuenta historias en la península,la sal que preserva la memoria en el aire,la sombra fresca en la plaza cuando el sol castiga.
Te agradezco las conversaciones nutridas como mangos maduros,la paciencia con que desenterrabas los recuerdos,el modo en que amaste esta ciudad adoptivaque te adoptó como su guardián más fiel.
Punto Fijo, mi ciudad que me vio nacer,hoy tiene un hueco en su reloj de sol,pero tu nombre queda escritono en placas de bronce, sino en la sustancia mismade este pedazo de patria entre dos mares.
Descansa, cronista.Tu obra sigue viva en el rumor del mercado,en las redes que regresan cargadas de anécdota,en los niños que preguntan por su origen.
Has pasado a ser raíz, semilla, geografía.Y cuando necesite encontrar la verdad de esta tierra,sé que bastará con escuchar:tu voz llegará con el viento de la tarde,contando, siempre contando,la épica sencilla de un pueblo que resiste…
Te llevaré en mis recuerdos y en el corazón, como ese hombre con el que comparto el amor por nuestro amado Punto Fijo…



