Este martes 17 de febrero se confirmó el fallecimiento del reverendo Jesse Jackson, una de las figuras más prominentes en la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos.
Este cercano colaborador de Martin Luther King desempeñó un papel crucial en la ampliación de la presencia política afroamericana en el país, en gran parte gracias a sus dos candidaturas presidenciales. Aunque no tuvieron éxito, pavimentaron el camino para la histórica elección del primer presidente afroamericano.
Con 84 años, el pastor falleció de manera serena tras una larga batalla contra el Parkinson, según informó su familia a través de Instagram.
La familia destacó su legado, describiéndolo como alguien con un compromiso inquebrantable hacia la justicia, la igualdad y los derechos humanos, y mencionaron cómo su labor ayudó a cimentar un movimiento global por la dignidad y libertad. Subrayaron además que Jesse Jackson fue un tenaz defensor del cambio que dio voz a los marginados y dejó una huella imborrable en la historia.
Nacido en una época de marcada segregación racial en Estados Unidos, Jackson fue protagonista de eventos cruciales en la lucha por los derechos civiles. En 1968, estuvo presente en Memphis junto a Martin Luther King cuando este fue asesinado. Décadas después, contuvo las lágrimas mientras se encontraba entre la multitud que celebró la victoria histórica de Barack Obama en 2008. Más recientemente, en 2021, se solidarizó con la familia de George Floyd tras el veredicto que declaró culpable al policía Derek Chauvin por su asesinato.
En una intervención destacada durante la convención demócrata de 1984, Jackson expresó: «Mis seguidores son aquellos desesperados, condenados, desheredados, ignorados y despreciados», reflejando su incansable labor por los más vulnerables.
La trayectoria del reverendo comenzó en la década de 1960 como parte de la Conferencia de Liderazgo Cristiano del Sur, liderada por Martin Luther King. La organización promovía los derechos civiles a través de la no violencia. Posteriormente, Jackson fundó sus propias organizaciones: Operation Push y National Rainbow Coalition.
No obstante, su carrera no estuvo exenta de controversias. En 1984 fue criticado por emplear un término antisemita al referirse a Nueva York. Años después, también generó polémica al respaldar incondicionalmente a su amigo Michael Jackson durante el juicio por abuso sexual infantil que enfrentó en 2005.
Con información de portales
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