El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció mediante un mensaje transmitido en una conferencia internacional, la «asfixia económica» y el «castigo colectivo» que el Gobierno de Estados Unidos inflige de manera deliberada al pueblo cubano, en violación flagrante y sistemática de sus derechos humanos.
El mandatario intervino en la «Conferencia Internacional sobre acción humanitaria, los recursos y la responsabilidad en el contexto de las sanciones unilaterales», que se desarrolla en la sede que la ONU tiene en Ginebra, Suiza.
Díaz-Canel rechazó el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington contra la nación caribeña desde hace más de 60 años, denunciando que «ha sido reforzado a niveles sin precedentes con un cerco energético».
«Hace pocos días, la llegada de un buque petrolero ruso a puerto cubano fue titular noticioso en todo el mundo», recordó el gobernante, y señaló que entonces cientos de medios siguieron la ruta del tanquero porque cumplía más de tres meses el bloqueo energético a Cuba.
El dirigente explicó que Washington amenaza con aplicar medidas coercitivas a cualquier país que, en uso de sus prerrogativas soberanas, exporte combustible a la isla. «Frente a ese propósito criminal, las 100.000 toneladas del barco Anatoly Kolodkin se convirtieron en un hecho extraordinario que el pueblo cubano experimentó», refirió Díaz-Canel.
«¿Cuándo un acto tan común entre naciones soberanas se transforma en un suceso tan extraordinario?», preguntó Díaz-Canel, al tiempo que respondió que sucede cuando se castiga a todo un pueblo privándolo de recursos esenciales para hacer estallar su economía.
La política de bloqueo contra Cuba, agregada el mandatario, ha sido codificada a través de un minucioso sistema de medidas coercitivas unilaterales diseñado para provocar una revuelta social.
Díaz-Canel cuestiona medidas de EE.UU.
En la isla se viven prolongados cortes diarios de electricidad, desabastecimiento de agua y gas licuado, estrangulando las labores cotidianas, detalló.
«Más de 96.000 cubanos, incluidos 11.000 niños, esperan cirugías por falta de electricidad, pese al esfuerzo de las instituciones de salud. Además, 16.000 pacientes que necesitan radioterapia y 2.888 que dependen de hemodiálisis están afectados por la paralización de servicios que requieren estabilidad energética», informó el presidente de la nación caribeña.
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En esta misma línea, señaló que los centros escolares y universitarios han tenido que reajustar sus programas y acudir a modalidades semipresenciales.
«El transporte público y privado se encuentra prácticamente paralizado por falta de combustible y la producción de alimentos ha sido duramente impactada», reveló. «¿Qué país puede vivir y desarrollarse bajo esta presión?», cuestionó Díaz-Canel.
También preguntó qué derecho tiene la principal potencia económica mundial de cometer semejante abuso contra un pequeño país en desarrollo. El gobernante abogó por la adopción de un instrumento internacional jurídicamente vinculante que exige el levantamiento inmediato de estas medidas y la rendición de cuentas de los responsables.
«A pesar del adverso contexto actual, Cuba confía en el multilateralismo como única herramienta eficaz para la paz y el desarrollo sostenible», aseguró el también primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.
La conferencia donde intervino Díaz-Canel es un foro organizado en Ginebra para visibilizar el impacto de las sanciones y realizar propuestas orientadas a la acción con participación de relatores especiales de la ONU y representantes de numerosos países en desarrollo.
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