Economistas pronostican aumento salarial «responsable» entre 120 y 150 dólares


La noche del miércoles 9 de abril, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció un “incremento salarial responsable” para el próximo primero de mayo.

Al no mencionar cuál sería el nuevo monto a recibir por concepto salarial, hay expectación por conocer la cifra.

Pero, sobre todo, las condiciones en las que llegará el solicitado incremento.

El economista Aldo Contreras explicó que el término usado por Rodríguez, “responsable”, “no existe en la economía”.

No obstante, este debería estar en consonancia con el costo de vida del venezolano promedio.

“¿Qué es un salario responsable? Es un término que no existe en economía. Pero, diría que es un salario que alcance, y, para que alcance, estamos hablando de más de 660 dólares, que es el monto de la canasta alimentaria familiar en Venezuela”, explicó Contreras.

El último aumento salarial se realizó en marzo de 2022, cuando se estableció en 130 bolívares.

Que para la tasa de cambio de ese momento, equivalía a unos $30, aproximadamente.

Pese a tener este registro, el economista descarta que Rodríguez proponga un monto similar. “Es una necesidad urgente que hace que los trabajadores requieran este aumento sí o sí”, apuntó.

“Considero que puede venir un salario un poco más elevado que los 30 dólares”, agregó.

Resaltó que, actualmente hay “unos ocho millones de empleados públicos, de los cuales, cinco millones son pensionados, unos tres millones trabajadores activos”.

Por lo que, asegura, “en este momento lo máximo que pudiese pagar el Estado con la actual Ley Orgánica del Trabajo es un salario adicional de unos 120 a 150 dólares versus lo que ya gana”.

Salario Vs. Bono

Contreras afirma que, más allá de un incremento, una solicitud de los trabajadores es poder “salarizar” las bonificaciones.

Por medio de las cuales, actualmente reciben $150 por concepto de “bono contra la guerra económica” y $40 por “bono de alimentación”.

“No sabemos si un salario responsable tiene que ver con la eliminación de los bonos y la salarización de estos bonos. Pasar los bonos de guerra económica, o los diversos bonos que el Estado paga, que no son liquidables, a un nuevo concepto de salario, pero para saber eso ya tendremos que esperar a la Gaceta Oficial del 1ero de mayo”, sostuvo.

El experto advierte que una de las limitantes del Estado venezolano para hacer un aumento significativo es, precisamente, un salario: prestaciones sociales, vacaciones y utilidades.

“En realidad, en este momento, pagar pasivos laborales, cuatro meses de utilidades, los 60 días de prestaciones sociales, que son prácticamente seis meses más vacaciones, (en el caso de empleados públicos), estamos hablando de que un empleado que reciba, por ejemplo, 500 dólares de salario, debe ser liquidado sobre los $4.000 anuales y la verdad es que el Estado venezolano no tiene cómo pagar estas liquidaciones”, explicó.

Aun estableciendo un monto de ingresos cercano a las solicitudes de los trabajadores, Contreras advierte que el contexto económico puede influir en el verdadero poder adquisitivo del venezolano.

“Si se sigue utilizando el concepto de indexación en toda la economía venezolana, sin estabilidad cambiaria y sin control de la inflación, que ya ha superado el 70 % en el primer trimestre del año, será difícil conseguir una economía sana”, puntualizó.

Piden más reformas

El economista Contreras asegura que el país no solo requiere el “urgente” aumento salarial, también necesita especial atención en las legislaciones que enmarcan la vida laboral en Venezuela.

“Por una parte, se requiere de una modificación de la Ley Orgánica del Trabajo, se requiere de un salario que pase de concepto de salario mínimo a salario de mercado, como pasa en el resto del mundo, donde no existe salario mínimo, sino salario de mercado, y donde es el libre el juego de oferta y demanda en el mercado del salario el que fija el precio de la hora o del cargo, salario semanal o mensual”, expuso.

Afirmó que “esto es mucho más dinámico y es lo que ya pasa en la administración privada, donde, (en el caso de Venezuela) el salario mínimo de la administración privada está por encima de los 237 dólares”.

En la misma línea, el también economista Asdrúbal Oliveros opinó durante una entrevista con Shirley Varnagy que estas reformas también deben ser prioridad para el Estado.

“Es un aumento salarial que se pueda financiar con los ingresos, bien sea, ordinarios, extraordinarios, que reciba el país, y que no venga de la creación artificial de recursos para financiar ese salario, porque eso genera inflación.

Ese reconocimiento me parece un punto importante que el Estado lo tenga claro y que la sanidad de las cuentas públicas es fundamental para rescatar los equilibrios de la economía”, explicó.

A juicio de Oliveros, es urgente ejecutar una reforma pensional por la desproporción que existe entre pensionados y trabajadores activos; una laboral para adecuar la nómina del Estado y una reforma fiscal para reducir la carga impositiva y combatir la informalidad.

“Un aumento responsable debe evitar a toda costa la emisión de dinero inorgánico, ya que esto dispararía más esa inflación. El ajuste inmediato debe ser vía bonificación temporal de entre 200 y 259 dólares, y dejar el aumento de salario base para cuando se concreten reformas estructurales”, opinó.

¿Y el sector privado?

Aldo Contreras aseguró que, en promedio, los ingresos de un trabajador del sector privado van desde 237 dólares en adelante, acorde al cargo. Sin embargo, afirma, esto sigue siendo insuficiente para cubrir todas las necesidades de una familia.

«En una familia donde mamá y papá trabajen y ganen 250 dólares cada uno, la suma de 500 dólares no da para cubrir la canasta alimentaria y familiar en el país», expresó Contreras, quien afirma que, una vez dado a conocer el incremento en la administración pública, «toda la fuerza laboral venezolana espera un aumento inmediato».

Informó que «un técnico está ganando 350 dólares, un gerente por encima de 530 dólares, un salario mínimo está en el orden de los 237 dólares», y resaltó que «las empresas buscarán ajustar» en el marco de estos cambios ordenados desde el Ejecutivo Nacional.

No obstante, afirma que, para una empresa pequeña o mediana, será cuesta arriba generar alzas significativas en los ingresos de sus empleados.

«Seguramente el empresariado buscará la forma de aumentar ese salario en un momento en el que aumentar precios también es complicado. El sistema de precios en Venezuela ha venido subiendo más por temas tributarios, por cargas fiscales, generación de la propia electricidad. Un restaurante, por ejemplo, paga planta eléctrica, paga agua potable cisterna, asume costos y gastos diversos, asume la brecha cambiaria», explicó.

Contreras concluye en que, del lado de los empresarios, esperan que «venga un orden» en el marco jurídico. «Y lo que se anuncia en esta cadena, que es una ley tributaria, permita un orden al país y que las pequeñas y medianas empresas puedan generar riquezas para los dueños de las empresas y para sus colaboradores», agregó.

Con información de Versión Final

RecursoRedacción

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