El juez federal Alvin Hellerstein ha programado una nueva audiencia del juicio Maduro-Flores. La misma se celebrará el próximo 30 de junio en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
Esta decisión llega tras una solicitud conjunta entre la defensa de Nicolás Maduro y Cilia Flores, y la Fiscalía, lo que representa un avance significativo dentro del proceso judicial.
La elección de esta fecha responde a la necesidad de extender el plazo para preparar adecuadamente el caso. Tanto los abogados defensores como los fiscales argumentaron que la complejidad del expediente y la cantidad de pruebas a analizar exige un tiempo adicional antes de proceder a la siguiente etapa.
Por otro lado, el juez autorizó la suspensión del plazo establecido por la Ley de Juicio Rápido, una medida que permitirá prolongar el curso del proceso. Esto facilita a ambas partes ajustar y afinar sus estrategias legales sin la presión de los límites temporales tradicionales.
En un giro importante dentro del caso, los acusados decidieron retirar su intento de desestimar los cargos en su contra. La decisión surgió después de que se levantaran algunas restricciones que dificultaban el acceso a recursos financieros necesarios para cubrir los honorarios legales. La medida proporciona condiciones más favorables para proseguir con la defensa.
Nicolás Maduro y Cilia Flores han reiterado su postura de inocencia frente a las acusaciones, que incluyen conspiración para narcoterrorismo y tráfico de drogas.
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Con la próxima audiencia del juicio Maduro-Flores, programada para finales de junio, el caso entra en una fase crítica. Se espera que este momento sea clave para delinear aspectos fundamentales del proceso, mientras el tribunal se mantiene abierto a posibles nuevas acciones legales por parte de la defensa.
Con información de 2001
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