Bad Bunny enalteció a los latinos en el Super Bowl 2026 (Fotos y video)


En los casi 14 minutos que duró su presentación en el Halftime Show del Super Bowl LX, Bad Bunny logró algo que parecía imposible: reunir todos los símbolos, costumbres y objetos que definen la identidad puertorriqueña, en un mensaje que reivindicó el amor por encima del odio y la fraternidad entre los países que integran el continente americano.

Fue un espectáculo que reprodujo en vivo muchas de las imágenes que Bad Bunny ha usado en la promoción de su álbum “Debí tirar más fotos”, con referencias a una vida más sencilla conectada con lo rural.

La primera imagen ya es una declaración de intenciones, con Bad Bunny recorriendo una plantación de caña, acompañado de campesinos que llevan la pava, el sombrero de palma típico de los jíbaros del norte de Puerto Rico.

De allí, Bad Bunny emerge de la plantación y se adentra en un espacio urbano, identificado por variados carritos de comida callejera o ambulante, con venta de coco frío, raspados o piraguas, y tacos.

Mientras camina, el cantante se encuentra con gente jugando dominó, una joven que arregla las uñas, un señor que compra oro y plata, y dos púgiles boxeando.

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Bad Bunny y su guiño a la cultura mexicana

Estos son dos boxeadores profesionales. Uno de ellos (con guantes azules), es Xander Zayas, pugilista puertorriqueño de 23 años, campeón unificado del peso superwelter AMB y OMB y considerado la mayor figura actual del boxeo en la isla. en el boxeo en Puerto Rico.

El otro es el pugilista mexicano estadounidense Emiliano Vargas, con récord invicto en 16 combates (13 de ellos por KO). Es un guiño de Bad Bunny a la legendaria rivalidad entre los boxeadores de Puerto Rico y México.

De este escenario el show se desplazó a “La casita”, la recreación de una vivienda típica de concreto en Puerto Rico, que Bad Bunny hizo famosa al ambientar parte de sus conciertos en ella. Es una edificación que el artista ha honrado por representar un estilo de vida amenazado por la gentrificación.

En todo este tiempo, Bad Bunny estuvo vestido con un jersey blanco con la palabra “Ocasio” (el apellido de su madre, pues el nombre real de Bad Bunny es Benito Martínez Ocasio) grabada en la espalda y el número 64 en el pecho.

El cierre, con las banderas de los países de América, fue un poderoso mensaje de inclusión y fraternidad. Un final que trascendió la música y dejó claro que Bad Bunny usó el espectáculo de medio tiempo para dejar su huella en este emblemático evento.

Con información de CNN

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