Un reciente informe destaca que el aumento de las importaciones de petróleo venezolano por parte de Chevron está contribuyendo directamente a aliviar los altos precios del combustible para los consumidores estadounidenses.
Según Andrew Walz, presidente de refinación global de Chevron, la compañía mantiene su refinería en Pascagoula, Misisipi, operando ininterrumpidamente para procesar el crudo pesado proveniente de Venezuela.
Esta estrategia busca amortiguar el impacto económico sobre los consumidores frente a las limitaciones de suministro global provocadas por el actual conflicto en Irán, una situación que había impulsado los precios de la gasolina en EEUU a sus niveles más altos desde 2022.
Beneficio mutuo
La llegada de buques tanque con capacidad para cientos de miles de barriles de crudo a la refinería de Misisipi representa un escenario positivo para ambas partes, según explicó el directivo.
Por un lado, genera una importante entrada de ingresos para Venezuela y, por otro, representa un alivio crucial para la economía estadounidense.
«Este suministro está reduciendo los precios en Estados Unidos porque ahora tenemos acceso a un nuevo punto de abastecimiento que no teníamos antes», detalló Walz.
El ejecutivo fue enfático al señalar que, sin el acceso sostenido al petróleo venezolano, los conductores estarían pagando tarifas considerablemente más altas en las estaciones de servicio, recordando la regla básica de que a menor oferta disponible en el mercado, mayores son los precios.
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Perspectivas de la industria
Walz concluyó que la energía es un recurso fundamental que debe mantenerse accesible y confiable. Esto resalta la necesidad de que la industria continúe invirtiendo en infraestructura y buscando nuevas alianzas comerciales.
Con información de Banca y Negocios



