El incremento de los precios internacionales del petróleo ha generado un alivio inesperado para la economía venezolana y para las finanzas públicas del país, según un reciente informe elaborado por J.P. Morgan Chase, considerado uno de los bancos de inversión más influyentes del mundo.
La entidad señala que, de acuerdo con cifras de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Venezuela estaría comercializando su crudo con un descuento cercano a 18 dólares por barril frente al Brent, lo que ubica el precio promedio de venta alrededor de 85 dólares por barril.
Bajo este escenario, los ingresos brutos por exportaciones petroleras habrían alcanzado unos 2.500 millones de dólares en marzo y podrían repetir una cifra similar en abril, recoge Bitacóra Económica.
Los fondos provenientes de las exportaciones petroleras deben pasar por el Tesoro de EE.UU.
No obstante, el informe advierte que el ingreso de estos recursos al país no ocurre de manera inmediata. Los fondos provenientes de las exportaciones petroleras deben pasar por cuentas de custodia administradas por el Tesoro estadounidense, por lo que su entrada a la economía venezolana puede resultar irregular y con retrasos.
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A pesar del repunte petrolero, la inflación venezolana se mantuvo elevada durante marzo, con un alza interanual de 618 %, en medio de tensiones persistentes en el mercado cambiario.
Sin embargo, J.P. Morgan considera que en abril podría comenzar una moderación de la inflación, impulsada por un mayor flujo de divisas y por acciones oficiales para reducir las distorsiones cambiarias. Parte de esos recursos, según el análisis, habrían sido utilizados por el Banco Central de Venezuela para contener la depreciación del tipo de cambio oficial.
Además, la brecha entre el dólar oficial y el paralelo se habría reducido de 40 % en marzo a cerca de 30 % en las últimas semanas, reflejando una mayor disponibilidad de moneda extranjera en el sistema.
El banco sostiene que la recuperación sostenida requerirá más que un repunte petrolero, y destaca como señales positivas la reactivación de las subastas de divisas por parte del BCV y una mayor flexibilidad para operaciones en dólares dentro del sector privado.
Con información de Versión Final



