El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que las autoridades interinas de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de crudo sancionado a Estados Unidos.
En una operación que la Casa Blanca pretende ejecutar de inmediato, y cuyos ingresos, según Trump, se usarán «para beneficiar al pueblo de Venezuela y de Estados Unidos».
La declaración ocurre un día después de que Delcy Rodríguez asumiera la presidencia encargada de Venezuela, tras la extracción de Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, por parte de fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero.
Trump detalló que encargó al secretario de Energía, Chris Wright, la ejecución del plan, y que el petróleo sería transportado por buques desde instalaciones de almacenamiento hasta terminales de descarga en Estados Unidos.
El mensaje de Trump se da en un momento de cambios importantes en el contexto político y energético venezolano. Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo a nivel mundial, aunque su producción ha bajada significativamente en las últimas décadas por falta de inversión y deterioro de infraestructura.
Puedes leer: León XIV clausuró el Jubileo al cerrar la Puerta Santa del Vaticano
La idea de transferir cantidades tan significativas de barriles marca un giro atípico en la relación entre Estados Unidos y Venezuela, tradicionalmente compleja y en gran medida caracterizada por sanciones y restricciones comerciales al sector petrolero venezolano.

Implicaciones económicas y logísticas
Hasta ahora, la Casa Blanca no ha detallado cómo se estructurará legalmente la operación ni qué mecanismos se utilizarán para la transferencia, transporte y eventual venta del crudo. Tampoco se ha precisado quién asumirá los costos asociados al movimiento físico de millones de barriles, un proceso que normalmente requiere contratos, acuerdos comerciales y una logística compleja.
Expertos energéticos han advertido en ocasiones que la recuperación de la producción venezolana exige inversiones sustanciales y tiempo, debido al estado degradado de su infraestructura petrolera y a la alta complejidad de extraer y procesar su crudo pesado.
Al cierre de esta nota, no había pronunciamientos oficiales del Gobierno venezolano ni de compañías energéticas internacionales que confirmaran los términos de la operación anunciada por Trump.
Con información de Finanzas Digital



