Desconfianza en Brasil: Lula bota a 40 militares

Desconfianza en Brasil: Lula bota a 40 militares

La decisión da continuidad a un anuncio del presidente de Brasil que la semana pasada expresó desconfianza sobre algunos militares.


La desconfianza del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lo llevó a botar a 40 militares destacados en la residencia presidencial, luego de prometer una «revisión profunda» del personal tras los ataques del 8 de enero en Brasilia.

La medida, publicada este martes en el diario oficial de la unión, afecta a funcionarios adscritos a la coordinación del Palacio de la Alvorada, domicilio oficial de los jefes de Estado.

La decisión da continuidad a un anuncio del presidente de Brasil que la semana pasada expresó desconfianza sobre algunos militares que cumplen funciones auxiliares en las sedes de gobierno.

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Se hablaba de desconfianza en Brasil

Lula, quien derrotó al ultraderechista Jair Bolsonaro en las elecciones Brasil 2022, dijo estar convencido de que hubo complicidad interna y de miembros de las fuerzas de seguridad en el asalto a edificios oficiales en Brasilia exactamente el día en que cumplía una semana de regresar al poder.

El 8 de enero miles de simpatizantes de Bolsonaro invadieron y arrasaron el Palacio de Planalto (sede de la presidencia), el Congreso y la Corte Suprema, buscando la caída de Lula. Destruyeron parte de la infraestructura, vandalizaron las salas del poder y averiaron obras de arte invaluables.

«Alguien les facilitó la entrada aquí», dijo el presidente el jueves, en referencia a los desmanes en Planalto.

Revisión del equipo, ya

El líder de la izquierda subrayó entonces que la revisión del equipo de trabajo buscará privilegiar «funcionarios de carrera, de preferencia civiles»; y así también atender los problemas políticos de Brasil.

«No puede permanecer aquí adentro alguien sospechoso de ser bolsonarista radical», afirmó.

Bolsonaro, en Estados Unidos desde antes de terminar su mandato, niega cualquier conexión con los actos violentos, pero es investigado por las autoridades brasileñas bajo sospecha de haber instigado el asalto al corazón político de Brasil.

«Lamento lo que aconteció el día 8», dijo el exmandatario a algunos simpatizantes en un video divulgado el lunes por medios brasileños. «Algo increíble», agregó.