María Providencia Medina entre la docencia y la actuación

DOCENCIA Y ACTUACION 2

La actual directora de la escuela Inés Fuguet de Peña en Punto Fijo, María Medina, ha dedicado su vida a la docencia y la actuación.


Con 48 años de servicio, María Providencia Medina, actual directora de la escuela Inés Fuguet de Peña en Punto Fijo, ha dedicado su vida a la docencia y actuación.

María Medina comenta que nació en una familia donde la mayoría de sus integrantes eran docentes. Confiesa que su mayor anhelo era ser actriz de teatro y lo cumplió, tanto así que hoy en día sigue haciendo teatro en diferentes escenarios.

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Aunque su sueño era ser actriz de teatro, nunca estuvo desligada del arte de enseñar en un aula de clases. Su familia la motivó desde pequeña a que estudiara educación.

María Providencia Medina describe su experiencia en las aulas de clases como «la más maravillosa de la vida». Foto/Carmen Soto

Desde pequeña se metió en el papel de maestra y jugaba a dar clases a sus vecinos de infancia. «Siempre me ha gustado enseñar, esto de ser líder es lo mío. Enseñando no solo se educa, también se transmite amor, cariño y dedicación por lo que nos gusta», destaca.

Simultáneo a sus actividades en el teatro, decidió estudiar educación. Desde ese entonces y hasta ahora, describe su experiencia en las aulas de clases como «la más maravillosa de la vida».

Experiencia en las aulas

La escuela Antonio Evaristo Arcaya, la parroquia San Andrés de Judibana y la escuela de Punta Cardón, han sido alguna de las instituciones que forman parte de la carrera laboral de la maestra María Providencia.

Desde hace aproximadamente cinco años, la maestra María llegó a la escuela Inés Fuguet de Peña como maestra de aula. No pasó mucho tiempo cuando fue nombrada directora de la institución.

Desde hace 3 años ejerce funciones como directora de la institución que atiende a más de 400 estudiantes. Sus compañeros docentes y el resto del personal de la escuela definen a María Providencia Medina como una profesional dedicada y entregada a su trabajo, leal y dada a ayudar a cada uno de sus compañeros.

Con 48 años de servicio, María Providencia introdujo la solicitud para su jubilación desde el año 2017 «y aún no me ha salido, pero sinceramente yo no me quisiera ir de la escuela. Amo mi trabajo».

La maestra se define como una mujer ocupada y dedicada a su oficio, aunque la actual situación económica del país y las condiciones laborales del gremio docente no es la mejor, María Providencia afirma que el arte de educar le corre por las venas.